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texto
1 “Los vagones
eran doce, y nosotros seiscientos cincuenta; en mi vagón éramos sólo
cuarenta y cinco, pero era un vagón pequeño. Aquí estaba, ante nuestros
ojos, bajo nuestros pies, uno de los famosos trenes de guerra alemanes, los
que no vuelven, aquellos de los cuales, temblando y siempre un poco
incrédulos, habíamos oído hablar con tanta frecuencia. Exactamente así,
punto por punto: vagones de mercancías, cerrados desde el exterior, y dentro
hombres, mujeres, niños, comprimidos sin piedad, como mercancías en docenas,
en un viaje hacia la nada, en un viaje hacia allá abajo, hacia el fondo.
Esta vez, dentro íbamos nosotros.”
P. Levi Si esto es un hombre,
pág. 17.
texto 2
“A la mañana siguiente, caminamos hacia la estación
donde nos esperaba un convoy de vagones para ganado. Los gendarmes húngaros
nos hicieron subir a razón de ochenta personas por vagón. Nos dejaron
algunas hogazas de pan, algunos baldes de agua. Controlaron los barrotes de
las ventanillas para verificar si eran fuertes. Los vagones fueron sellados.
En cada uno se había designado un responsable: sería fusilado si alguien
escapaba. [...]
Se fueron. Las puertas volvieron a
cerrarse. Habíamos caído en la trampa hasta el cuello. Las puertas estaban
clavadas, el camino de retorno definitivamente cortado. El mundo era un
vagón herméticamente
cerrado.”
Elie Wiesel, La
noche, págs. 33 y 36.
Para ampliar la lectura del
viaje según Primo Levi:
EL VIAJE
Ejemplos de Actividades hechas
por alumnos:
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